LAS 5 CIUDADES MÁS BELLAS DE FRANCIA

Tanto si son conocidos por todos como si aún conservan un halo de misterio, Francia está llena de tesoros diseminados por todo su territorio. DELSEY PARIS le lleva de viaje a 5 ciudades de Francia.

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Ya sea ciudadano francés o del mundo, probablemente una vida no sería suficiente para descubrir todo lo que el territorio francés tiene que ofrecer. A menudo olvidamos que ese último se encuentra presente en los cinco continentes y que no se limita a Francia. DELSEY PARIS ha seleccionado cinco ciudades y pueblos franceses que aprecia especialmente para hacerle viajar directamente desde su pantalla.

LA SELECCIÓN DELSEY PARIS

GORDES

La tierra del olivo le da la bienvenida al mirador del Luberon, un pueblo en el que la reina es la piedra. Este pueblo, suspendido desde hace dos mil años, atrae a turistas de todo el mundo a los que les encanta pasear por sus empinadas y sinuosas calles. La iglesia, que da al pueblo su aspecto de ciudadela, el castillo abandonado por los señores en la Edad Media y sus casas casi apiladas unas sobre otras, hacen de Gordes uno de los pueblos más bellos de Francia.

A poca distancia del pueblo, continúe su visita hasta la Abadía de Notre-Dame de Sénanque, una belleza cisterciense del siglo XII situada en un valle en pleno corazón de un campo de lavanda.



NOIRMOUTIER

Conocida como "la isla de las mimosas", por su suave clima invernal que permite que las mimosas florezcan todo el año, Noirmoutier es un pequeño pedazo de tierra de 25 km de longitud, situado frente a la costa de la Vendée. Conocida por sus salinas, que cubren un tercio de la isla, así como por sus deliciosas patatas, Noirmoutier resulta atractiva en muchos otros aspectos.

Sus encantadoras casas blancas con contraventanas azules o grises, sus numerosos carriles bici, su enorme casa de las mariposas, el ambiente del puerto de Herbaudière, sus bonitas playas con cambiadoreso blancos, sus alhelíes malvas, el olor de sus pinos marítimos... Noirmoutier sorprende por la belleza de su paisaje y el ambiente que reina en él.


LAS BAHÍAS DE ARLET

¡Ponga rumbo al corazón del archipiélago caribeño! Este pueblo de pescadores, situado en el suroeste de Martinica, le encantará por su iglesia de San Enrique, construida en el extremo de un pontón, que simboliza perfectamente la arquitectura típica de las Antillas. La belleza de sus coloridas casas de estilo colonial no tiene desperdicio, al igual que sus magníficas playas de aguas cristalinas. La bahía Dufour y sus tortugas verdes o la bahía Noire, la única playa de arena negra del sur de la isla, constituyen un paréntesis al margen del tiempo.

En las bahías de Arlet, la pesca con red es una actividad colectiva en la que incluso se invita a los turistas a participar y a compartir los pequeños peces. Nada mejor para crear vínculos sociales antes de disfrutar de un zumo de coco recién cortado o de un 'ti punch'!



ANNECY

Annecy, la primera ciudad de Francia con una excelente calidad de vida, ha conservado su encanto de antaño con su arquitectura de la Edad Media. Su casco histórico, atravesado por multitud de canales y pintorescos puentes, ofrece una espléndida concentración de casas de época. Por eso la ciudad es conocida como la "Venecia de los Alpes". Su ineludible lago ofrece un paisaje idílico en cualquier época del año, y es un lugar estupendo para pasear o montar en bicicleta.

Con su castillo de Annecy encaramado a 470 metros de altitud, el intrigante Palais de l'Isle, los jardines de Europa o el famoso ""pont des amours"", la ciudad de Annecy es el lugar ideal para disfrutar de unas vacaciones en clave de historia, cultura, deporte y relax.


PERROS-GUIREC

No podíamos terminar este top 5 de las ciudades más bonitas de Francia sin mencionar una ciudad bretona. Este pequeño rincón del paraíso se encuentra en el corazón de un paraje natural protegido, donde la tierra y el mar están salpicados de enormes rocas de granito rosa, esculpidas por el agua y el viento. Solo hay tres costas naturales de granito rosa en el mundo, en Egipto, en China y en Ploumanac'h, uno de los pueblos del municipio de Perros-Guirec. El paseo imprescindible es sin duda el camino de la aduana, una ruta de senderismo cargada de historia en la que se puede contemplar el histórico faro y su vista del pequeño archipiélago de las Sept-îles.

Después de un buen paseo, dese un chapuzón en las aguas turquesas de una de las magníficas playas de arena, Trestraou o Trestrignel, cuya belleza no tiene nada que envidiar a las playas del Mediterráneo.